Para que os hagáis una idea, hace un par de meses el IP de mi laboratorio mandó a publicar un artículo a una revista bastante prestigiosa. Tras pasar la revisión por pares y demás, la revista le solicitó alguna foto y, cómo el sabe de mi afición, me preguntó si tenía alguna foto del tema en cuestión. En ese momento no tenía pero, cómo trabajo con los mismos bichos, disponía de individuos congelados para intentar hacerla, así que esa noche me puse al lío.
Cómo sabéis, algunas hormigas consumen la melaza que excretan los hemípteros chupadores del floema y, a cambio de ese premio, los protegen de sus enemigos naturales. Lo que habían demostrado mis compañeros es que algunos parasitoides evitan las colonias 'patrulladas' incluso cuando no hay hormigas, ya que son capaces de 'oler' su rastro (poner un huevo en una de esas colonias supondría exponer a su descendencia al ataque de esas hormigas).
Pues bien, la foto que pretendía para ilustrar el artículo incluía 3 especies: El parasitoide sobre una cochinilla y una hormiga acechando en segundo plano. Hormigas y cochinillas tenía de sobra para utilizar un individuo adecentado, pero tenía sólo 1 parasitoide medio bien, y aún así le faltaba alguna pata, tarsos, había perdido brillo del ojo etc... Total, que tras hacer malabares para recuperar un poco el color del ojo dando saturación, difuminar las patas para que no se notara el estado de las que estaban mal, etc.. conseguí algo aceptable y hasta el parasitoide podía dar el pego de estar vivo.
Al día siguiente la enviamos a la revista y, semanas después, nos comunican que quieren usarla como portada para el primer número de este año, que os muestro a continuación.
Y aquí podéis ver el artículo de mis compas:
https://royalsocietypublishing.org/doi/ ... .2020.1684
A raíz de ser publicada, muchos otros medios se han hecho eco del artículo, ha dado muchas vueltas por redes y ha sido publicado en otras webs de divulgación,
https://ethologisch.de/ameisengeruch-sc ... en-wespen/
Con todo esto quiero decir que, aunque un artículo sea fabuloso, cuando va acompañado de una imagen que lo ilustra más o menos bien la repercusión se multiplica por mucho, incluso con fotos que distan mucho de ser excelentes cómo las que hice en este caso. Esta importancia de la imagen en comunicación, que es algo muy obvio en muchos sectores, aún no ha calado en el mundo académico, pero creo que cada vez son más investigadores los que se dan cuenta que invertir en una buena foto es una estrategia clave para que la ciencia que producimos se divulgue, y esto al final revierte sobre más lecturas y citas del propio artículo y por lo tanto sobre el expediente del propio investigador.
Creo que para un laboratorio de entomología serio tener un macrofotógrafo en plantilla sería una inversión muuy inteligente, pero, no siendo tan idealistas, al menos sería genial que hubiera la costumbre, tanto por parte de investigadores como de revistas, de contactar más habitualmente con fotógrafos para ilustrar los artículos.
Todo este ladrillo lo utilizo para lanzar una idea que llevo pensando hace tiempo para tender estos puentes entre entomólogos y macrofotógrafos. Algo así cómo una plataforma entomológica dónde fotógrafos puedan exponer su trabajo y los investigadores puedan contratarlos para ilustrar temas específicos. De momento tengo sólo tengo un miniboceto mental, ni si quiera sé si existe algo parecido, pero creo que es una simbiosis que no se está explotando y podría ser muy fructífera. Agradezco todos los comentarios que se os ocurran!